La detección de un nuevo caso de infección en el Reino Unido por un
extraño coronavirus (NCoV), cuyos efectos son similares a los de una
neumonía atípica denominada Síndrome Respiratorio Agudo Severo (más
conocido como SARS, por sus siglas en inglés), ha hecho saltar las
alarmas en la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha pedido
extremar la vigilancia en todos los hospitales del mundo. Se trata de
una infección que se trasmite de persona a persona
y, aunque en un primer momento la mayoría de pacientes diagnosticados
con NCoV habían viajado a Oriente Medio, no ha sido así en los últimos
casos detectados. La virulencia de este nuevo coronavirus es extrema, ya
que de la docena de pacientes diagnosticados durante los últimos meses,
cinco de ellos han muerto.
En su web oficial,
la OMS exhorta
“a todos los Estados miembros (de la ONU) a intensificar su vigilancia
en relación al SARS y a analizar con cuidado cualquier patrón poco
usual”. Asimismo
, recomienda a estos países que sometan a las personas con neumonía poco común a pruebas específicas
para determinar si han contraído la enfermedad, “especialmente en las
personas que residen o regresan de Oriente Medio y países vecinos”. A
pesar de ello, no han querido recomendar restricciones a la hora de
viajar a estos lugares. Asimismo ha descartado la necesidad de realizar
controles específicos a las mercancías de animales en las fronteras de
los países árabes.
Los coronavirus son una gran familia de
virus que incluyen tanto a los que causan el resfriado común como al
SARS. En septiembre del pasado año, cuando
se detectaron varios portadores de infecciones respiratorias graves y atípicas, ya
se especuló con la posibilidad de que se extendiese una nueva pandemia mundial.
Contagio entre personas
El
miedo a la propagación se funda en que es de fácil trasmisión entre
humanos, pues el último enfermo es familiar de otras dos personas
detectadAs recientemente con NCoV. Aún así, la OMS es cauta respecto a
la forma de trasmisión. “Aunque el último caso revela ciertos indicios
de que se pueda tratar de un virus de trasmisión de persona a persona,
todavía no podemos determinarlo con exactitud”, según explica uno de los
comunicados de la organización. Por otra parte,
los animales pueden ser portadores de este virus, por lo que sería bastante factible que éstos puedan contagiarlo a los humanos.
El
virus podría ser de origen animal, aunque la OMS no cree necesario
establecer un cordón sanitario en las fronteras de Oriente Medio
Los
antecedentes tampoco son nada halagüeños. La epidemia de SARS que se
produjo entre finales de 2002 y comienzos del año 2003 acabó con más de
800 de vidas en más de treinta países a lo largo y ancho de todo el
planeta. Su mortalidad por aquel entonces fue del 12%. Ahora la cepa
podría haber mutado y ser todavía más letal, hasta superar el 40%. El
portavoz de la OMS,
Gregory Hartl, ya puntualizó que se trata de un nuevo virus que, a la espera de obtener más información,
no parece guardar relación directa con el SARS.
Las primeras pruebas de laboratorio sobre el último paciente infectado han hallado la presencia de
una mezcla del virus de influenza AH1N1 pdm09 y la infección del NCoV,
por lo que se encuentra hospitalizado de gravedad en la unidad de
cuidados intensivos del hospital de Manchester, según confirmaron ayer
las autoridades sanitarias británicas.
Un virus más letal que el SARS
Estos resultados dan cuenta de la fuerte persistencia de la infección, pues el paciente
no ha respondido positivamente a ningún medicamento.
En estos momentos, tanto los familiares como los profesionales
sanitarios que han tenido contacto con el paciente también están bajo
vigilancia por si se producen cambios en su estado de salud.
Los casos letales se concentran en Arabia Saudí y Jordania
Entre los países en los que se han diagnosticados pacientes con este extraño y letal virus se encuentran
Arabia Saudí, donde se han producido tres muertes,
que se suman a otros dos fallecidos por este motivo en Jordania. Los
casos diagnosticados en Reino Unido no han sido letales, al igual que en
Alemania. En este último país se trata de un paciente de origen catarí
que ya ha sido dado del alta del hospital.
Los síntomas más comunes de este virus son semejantes a los del SARS, entre los que se incluyen
serias dificultades para respirar, fiebre, tos y malestar general.
Por el momento, el riesgo de infección sigue siendo bajo ya que, como
se ha apuntado desde la Agencia de Protección de la Salud de Gran
Bretaña, su hubiese peligro de epidemia, el número de casos desde
septiembre, cuando se detectó el primero, hubiese crecido
exponencialmente durante este tiempo, algo que no ha ocurrido.
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